Cultivo de cacao abre nicho económico mundial a los centroamericanos
Noticias
Tomado de
http://www.elpais.cr/articulos.php?id=49827Ciudad de Panamá, 22 jul (dpa) - El cacao de calidad gourmet, que en la tradición mesoamericana sirvió de alimento a los dioses mayas y olmecas, se ha convertido en uno de los principales nichos de mercado a favor de las poblaciones indígenas dedicadas al cultivo en Centroamérica.
A esa conclusión llegaron productores, comercializadores e investigadores en la subregión reunidos en la capital panameña para analizar aspectos técnicos, agronómicos y el uso de las semillas del fruto tropical, que es fuente del chocolate y productos sucedáneos de la industria alimentaria.
Marilyn Villalobos, coordinadora del proyecto de cacao para Centroamérica del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), con sede en Costa Rica, confirmó a dpa que el producto centroamericano posee una elevada calidad genética de importancia comercial.
El árbol de cacao (Theobroma cacao L.) crece en climas cálidos y húmedos. Su producción se concentra en una banda de no más de 20 grados al norte y al sur de la línea ecuatorial. Los principales productores son Costa de Marfil, Ghana, Indonesia, Nigeria, Brasil, Camerún, Ecuador y Malasia.
Villalobos aclaró que la producción centroamericana representa el uno por ciento del mercado mundial, pero es bien cotizada entre los consumidores selectos, debido a las características finas o especiales del grano, lo que ha estimulado alianzas entre productores y comercializadores europeos.
Las plantaciones de cacao están dentro del Corredor Biológico Mesoamericano Atlántico y áreas donde viven productores indígenas como Ngöbe-Buglé (Panamá), Bribri y Cabécar (Costa Rica), Mayangna y Miskito (Nicaragua) y Mayas Mopán y Kekchí (Guatemala y Belice).
En Centroamérica, hay 30.000 hectáreas sembradas de cacao, de las cuales dependen unas 15.000 familias indígenas y afrodescendientes, quienes apuestan a la producción orgánica para la exportación del rubro a Europa, Estados Unidos y Japón, indicó Villalobos.
El precio del grano alcanzó este año los 3.000 dólares por tonelada métrica, pero el fruto certificado como cacao orgánico obtuvo hasta 3.600 dólares por tonelada. De hecho, las fincas cacaoteras con un servicio ambiental de captura de CO2, confieren un valor agregado a la actividad.
Rubén Gallego, un indígena que preside la Cooperativa de Servicios Múltiples Cacao Bocatoreña (COCABO), en Panamá, dijo que 1.200 cooperativistas trabajan en fincas orgánicas certificadas. La Cooperativa acopia y vende a 1,80 dólares el medio kilogramo del grano a una firma que exporta el producto a Alemania y Suiza.
Subrayó que los cooperativistas han obtenido cosechas anuales de hasta 681.818 kilogramos y esperan seguir creciendo. Los retos abarcan el reemplazo de cacaotales viejos, la disminución de la altura de los árboles de seis a tres metros y el uso de variedades tolerantes a enfermedades como la moniliasis y "Escoba de bruja".
Al respecto, Julio Santamaría, director de Investigación e Innovación de la Agricultura Familiar en el estatal Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (IDIAP), dijo a dpa que un nuevo enfoque agronómico compartido con técnicos del CATIE permite trabajar directamente en zonas cacaoteras.
La iniciativa oficial incluye la capacitación de productores a través del sistema de escuelas de campo de agricultura, el aumento de capacidades nacionales y el uso de clones resistentes para injertos en patrones vigorosos. Reseñó que los estudios en germoplasma en el IDIAP, conjuntamente con productores, han potenciado el cultivo.
Santamaría preve que la cultura ecológica, unida a la denominación de origen del agronegocio, pronto permitirá hablar de la "ruta del cacao", que combina el conocimiento ancestral y la investigación, y honra el regalo que el dios Quetzalcóatl hizo a los toltecas, según una leyenda mesoamericana.